GRAN HOMBRE
Hay un término en hebreo, adam gadol, un gran hombre. ¿Qué califica a alguien para ser llamado así?
Encontramos una pista en las palabras de Moshé Rabeinu en una súplica suya a Hashem. “Has comenzado a mostrar a Tu siervo, “Et Gadleja, Tu grandeza”. [1] ¿Qué es la grandeza? Rashi explica que significa el rasgo de Tu bondad. El cuidado que Hashem tiene por el bien de las personas, es incluso mayor que el que tienen por sí mismos. Estamos encargados de aferrarnos a Hashem siguiendo Sus caminos. [2]Cuando una persona exhibe tal comportamiento, es de hecho un adam gadol.
La Torá registra el sufrimiento que Bnei Yisrael soportó mientras estaba esclavizado en Egipto. Dice, “Vayigdal Moshe”, Moshe creció, “Vayeitzei el ejav vayar betivlotam, salió a sus hermanos y observó sus cargas”. Uno podría simplemente interpretar “Vayigdal Moshe”, refiriéndose al hecho de que creció físicamente. Sin embargo, ya se había mencionado su crecimiento físico. [3]Esta descripción debe ser una referencia a su carácter.[4] Significa que se convirtió en un Adam Gadol, en un gran hombre.
¿Qué lo hizo merecedor de ese título? Fue el hecho de que salió a compartir la difícil situación de los demás. El Midrash explica: «Moshe vio su agonía y lloró. Declaró: ‘¡Ay de mí por ustedes! ¡Ojalá pudiera morir por ustedes!’. No hay trabajo tan difícil como lidiar con el barro. Él se entregó y ayudó a todos. Rebe Eliezer, hijo de Rebe Yosi Haglili, dijo: ‘Vio la carga de un adulto sobre un niño, y la carga de un niño sobre un adulto. La carga de un hombre fue dada a una mujer y la carga de una mujer al hombre. La carga de un anciano fue dada a los jóvenes y la carga apropiada para los jóvenes fue dada a los ancianos. Él dejó su puesto, alivió su angustia y llevó sus cargas.[5]
Una de las brajot de la Amidá hace referencia a los líderes de nuestro pueblo. Suplicamos a Hashem que restaure a nuestros jueces como en los tiempos antiguos y a nuestros consejeros’». Restaurar a nuestros jueces implica restablecer el Sanedrín.[6] Nuestros consejeros son los profetas.[7] La brajá continúa: «Aparta de nosotros la tristeza y el gemido». ¿Cuál es la conexión entre la tristeza y el gemido, y la restauración del liderazgo de la Torá? El enfoque de un Rav y juez debe ser unirse al dolor y la angustia de los demás. Las personas bajo presión recurren a esos líderes en busca de consuelo y guía. Les corresponde ayudarlos a sobrellevar sus cargas. Por eso la brajá refleja que con el regreso de los verdaderos líderes de la Torá, quienes tienen los rasgos de carácter de adam gadol, la agonía y la desesperación se verán mitigadas.[8]
Rav Mordejai Dov Twerski de Hornosteipel (1839-1905) fue un Rebe jasídico de la dinastía de Chernóbil. Se sometió a una cirugía sin anestesia. Sin embargo, durante todo el procedimiento, el Rebe permaneció tranquilo y contento. No se percibía dolor ni incomodidad, ni siquiera mirándolo directamente.
Posteriormente se le preguntó cómo era posible que alguien soportara tanto dolor y permaneciera tan quieto y tranquilo, sin moverse en absoluto. Respondió que estaba acostumbrado a soportar una gran agonía. Cada vez que un compatriota judío se presentaba ante él para desahogar su sufrimiento, se unía a él y soportaba su carga hasta el punto de sentir que la angustia era suya. Llevaba muchos años haciendo esto. Por lo tanto, había soportado tanto dolor de todo tipo, que lo que experimentó durante la operación palideció en comparación. [9]
¿Acaso nuestra percepción de una gran persona, de un individuo exitoso, de una gran riqueza y brillantez, es inferior a la de alguien que se preocupa por los demás?
Shabat Shalom,
Rabbi Hershel D.Becker
Traducido por: Sara Sloianski y Miriam Levy
[1] Vartjanán 3:24
[2] Meshej Jojma Ekev 10:2
[3] Shemot 2:10
[4] Rashi ibid
[5] Breashit Raba Shemot 1:27
[6] Yearot Devash 1
[7] Olat Tamid
[8] Rav Jaim Oalagi citado en Ohel Moshe Shemot vol.1 pgs. 14-150
[9] Ohel Moshe Shemot pag.152
