ACTITUD
¿Alguna vez te dijeron: “No me gusta tu actitud”?
Hacía muchos años que los hermanos no se veían. Después de que Yaakov recibiera la bendición de su padre, Esav intentó matarlo. [1] En ese momento, Yaakov huyó. Estaban a punto de cruzarse. Yaakov preparó a sus hijos para la cita. Todos debían presentarse ante Esav. Sin embargo, uno de sus hijos no estaba incluido. Su hija Dina estaba escondida en una caja. Yaakov temía que Esav la viera y la deseara. Sus preocupaciones le costaron caro. Fue castigado con el episodio de la violación de Dina por parte de Shjem. [2]
¿Qué hizo mal Yaakov? Impidió la posibilidad de que Esav conociera a Dina. Si se hubieran conocido, probablemente Esav habría querido entablar una relación con ella. Dina, entonces, podría haber influenciado a Esav para que enmendara su comportamiento. [3]
¿Qué probabilidades había de que tal cambio hubiera ocurrido? Además, ¿por qué se alentaría una relación entre Esav y Dina? Años antes, existía la posibilidad de que Esav se casara con Lea. Traumatizada por la idea, Lea lloró y oró desesperada. [4] Sus oraciones fueron respondidas. Sus preocupaciones se consideraron justificadas y su respuesta fue elogiada. ¿Por qué, entonces, Yaakov sería reprendido por tener las mismas preocupaciones y tomar las precauciones necesarias?
Por un lado, se podría argumentar que no hay comparación entre las preocupaciones de Lea y Dina. Shjem había visto a Dina y se sintió atraído por ella. Su deseo por ella era tan grande que habría hecho cualquier cosa para asegurar su relación. Él y su padre aceptaron circuncidarse. Incluso se comprometieron y obligaron a todos los varones de su reino a someterse al procedimiento, a pesar de su firme oposición. [5] El interés por Dina era tan grande que, para mantener la conexión con ella, querían que su nación se fusionara con la suya, tanto comercial como físicamente.
En virtud de tal interés demostrado hacia Dina, hay una clara indicación de que ella era ciertamente única. De hecho, Lea estaba preocupada por la posibilidad de que Esav quisiera casarse con ella. Temía, con razón, que se casara con un pecador. Dina, con una influencia que llevó a Shjem y a Jamor a cambiar el mundo por ella, podría haber sido la fuerza que enderezara a Esav.
Incluso si ese fuera el caso, ¿habría estado Yaakov obligado a entregar a su hija en matrimonio a un individuo malvado por la posibilidad de que ella pudiera influir en él para que enmendara su conducta? De hecho, no existía tal obligación. ¿Por qué, entonces, fue castigado Yaakov?
El problema no fue su decisión ni su forma de actuar. El problema fueron sus sentimientos, o la falta de ellos. Ciertamente, tenía que proteger a su hija. Entonces, ¿qué hizo mal?
Cuando escondió a Dina, debería haber sentido dolor por su hermano. Esav había caído tan bajo que Yaakov tuvo que actuar así. Ese dolor faltaba. Es tan vital que, por falta de él, Yaakov fue castigado.
De manera similar, encontramos que Yaakov y sus descendientes fueron castigados por otra violación similar. Cuando se anunció en Shushan el decreto que Hamán había diseñado para aniquilar a los judíos, los israelitas clamaron amargamente. [6] Esto no ocurrió en el vacío. Fue una venganza. Cuando Esav supo que no había recibido la codiciada bendición, lloró amargamente. [7] Ahora los descendientes de Yaakov pagaron el precio. [8] ¿Por qué? ¿Quién hizo algo malo? Yaakov recibió las bendiciones bajo la dirección de su madre, inspirado por la profecía. Además, Esav había vendido la primogenitura. ¿Dónde cometió Yaakov alguna falta?
Yaakov estaba preocupado. Expresó sus inquietudes. ¿Qué sucedería si su padre lo tocaba y se daba cuenta de que no era Esav? Temía que, en lugar de una bendición, recibiera una maldición. Eso lo preocupó. No mostró preocupación por el sufrimiento y el dolor que sentiría su hermano al serle negadas las bendiciones. [9]
¿Estamos satisfechos y cómodos con nuestras acciones, basadas en decisiones que sabemos que son correctas, o al mismo tiempo consideramos y sentimos el dolor de quienes podrían verse afectados?
Shabat Shalom,
Rabbi Hershel D. Becker
Traducido por: Sara Slomianski y Miriam Levy
[1]Toldot 27:41
[2] Vayishlaj 34:2
[3] Rashi Vayishlaj 32:23; Breshit Raba 76:9
[4] Vayetzé 29:17
[5] Jishkuni Vayishlaj 34:24
[6] Meguilat Esther 4:1
[7] Toldot 27:34
[8] Bereashit Raba 67:4
[9] Jidushei HaLev Esther 4:1
